Respuesta a las amenazas de un falso escéptico: Mucho amor y una gran sonrisa. Algo que les descrea.

El escéptico nunca ataca, simplemente mantiene su escepticismo como un lugar sagrado al que se aferra para no avnzar por miedo a retroceder. El peor inhibidor conocido del amor, es el miedo. Desde este punto de vista, el auténtico escéptico es asertivo y no afirma hasta que no empiriza por sí mismo los procesos haciéndolos …